La verdad es que la verdadera noticia de esta semana santa en Asturias no es ni el terremoto de Italia, ni el nuevo gobierno de Zapatero ni muchísimo menos las procesiones de semana santa. La noticia es que ArcelorMittal ha anunciado que para uno de los dos hornos altos de Veriña.
Si algo le faltaba al subconsciente asturiano para hundirse más en el sentimiento de que todo es una mierda y de que vivimos en una crisis permanente es que ENSIDESA para. No, no me he confundido ni de término ni de época. Para los asturianos, las factorías de ArcelorMittal en Asturias son todavía ENSIDESA, la vieja siderúrgica pública.
Hoy en mi cabeza tengo tres cosas sobre este tema: el post de mi amigo Javi en su Blog, la conversación que tuve con mi padre (trabajador de “la fábrica”) en la comida de ayer y un reciente estudio que la consultora EVERIS ha realizado para el Ayuntamiento de Gijón y que verá la luz en breve.
Mi amigo Javi comenta en su blog un dato que, más que soltado a la opinión pública por Javier Cuartas en El País, es una carga de profundidad para el subconsciente asturiano. Hablaba del tremendo bajón que pegaría la economía asturiana con el cierre de la factoría indio-asturiana. Os recomiendo que leáis el post del blog de Javi que merece la pena y con el que estoy totalmente de acuerdo.
La conversación que mantuve ayer con mi padre fue tremendamente reveladora sobre el subconsciente de los asturianos en general y de los de mediana edad en particular. El hombre, que lleva treinta años trabajando en lo que hoy se llama ArcelorMittal, me comentaba con cierto desasosiego: “Qué nos queda. No hay ganadería, no hay agricultura, no hay minería, no hay sector naval y si cierra ahora “la fábrica”… de qué vamos a vivir”. La verdad es que comprendo su inquietud. Toda su vida y toda la existencia vital de los de su generación ha estado vinculada a todas esas actividades que me citaba. Pero su argumentación tiene dos patas que no se sujetan por sí mismas.
La primera es que él, que trabajó con ganado, que nació, creció y se formó como persona en Mieres (pueblo minero por definición) y que luego se vino a Gijón a trabajar en ENSIDESA cuando cerró Fábrica de Mieres, trabaja de administrativo en el departamento de recursos humanos de ArcelorMittal. Es decir, está obviando que él no es ni agricultor, ni ganadero, ni minero ni trabajador del metal. Es un trabajador de servicios que trabaja en una empresa que produce acero.
La segunda, es que el trabajo de sus hijos y nietos, por el que toda su vida han estado luchando y peleando de forma honesta y desinteresada (la mayoría) no está en ninguno de esos sectores. Está, fundamentalmente en trabajos de prestación de servicios. Los de mi generación hemos podido acceder de forma muy masiva a la universidad y no nos planteamos trabajar ni en el campo ni en la mina ni con un soplete en la mano. Somos ingenieros, economistas, abogados, filólogos, químicos, geólogos,… y queremos desarrollar aquello que hemos aprendido y de lo que vivimos y comemos.
Pero poder vivir en Asturias de ingeniero, economista, abogado, filólogo, químico o geólogo, es mucho más complicado que hacerlo en Madrid, Barcelona, Bilbao, Londres, Cork, Bruselas, Berlín o Nueva York. La razón tiene su base en las políticas económicas que se han seguido en Asturias en los últimos treinta años y que ha consistido en defender a la industria tradicional por encima de cualquier otra cosa. Sin importar si las actividades que se defendían eran competitivas o no. Sin importar si los fondos que se destinaban a “salvar” a ciertas empresas podrían ser invertidas en otras actividades que generaran mayor riqueza y empleo de mayor valor añadido. Sin importar, en definitiva, el futuro económico real. Se defiende lo que tenemos de forma numantina y Santiago y Cierra España.
Luego, los mismos que aplauden que se prejubile a los 54, que se de dinero a empresas que en vez de extraer carbón de la mina lo traen en camiones de África del sur, critican al gobierno porque nuestros jóvenes universitarios tienen que trabajar en Madrid.
Sólo doy un dato que repito hasta la saciedad. En el Parque Científico y Tecnológico de Gijón, de forma directa e indirecta, trabajan más personas que en toda HUNOSA. Sin embargo, de las empresas del Parque y del propio Parque en sí, sólo se habla en la prensa regional cuando se pagan publirreportajes con dinero público.
El informe de EVERIS que os citaba dice una cosa muy interesante. En Asturias somos muy competitivos en el metalmecánico, pero que nuestros competidores no están en Alemania, Francia o Estados Unidos. Nuestros competidores están en China o Brasil. Ahí dejo eso para que reflexioneis.
Prometo desarrollar cada uno de estos argumentos por separado, que dan para más de un post.
(Por cierto, lo del título de este post, efectivamente lo saco de la canción mexicana. Cambiad Adelita por Mi Mittal y tiene su dramática gracia)
1 comentario
Abril 10, 2009 a las 3:10 pm
Gran reflexión Rober,
Y gracias por citar mi post!
Abrazos