Abril 18, 2009...8:51 pm

La confianza como arma económica

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La verdad es que escuchando estos días atrás a Miguel Ángel Fernández Ordoñez (MAFO para los amigos… los suyos), uno se pone nervioso de primeras. No se si habéis escuchado sus palabras, pero resumiendo mucho decía que a la caja de la Seguridad Social se le están “acabando los ahorros”. Esto le hace proponer medidas como el retraso de la edad de jubilación y una reforma laboral que, todos los que nos dedicamos intelectual o profesionalmente a estudiar el mercado de trabajo reclamamos. Eso sí, no todos reclamamos los mismos cambios.

Pero mi reflexión no va encaminada a la reforma del mercado de trabajo ni a una revisión de los Pactos de Toledo. Vamos, esos pactos en los que se garantiza la pensión de los que hoy están a punto de jubilarse. Mi reflexión va por otro lado: la confianza.

Una de las armas más potentes que hay en Economía es eso, la confianza. Si el cliente no se fía de su panadero, no le comprará pan y si el que le vende la harina al panadero no se fía de que le vaya a pagar al vencimiento de los plazos estipulados para pagar, no le venderá la harina. Por lo que el “harinero” no podrá colocar su mercancía en el mercado, el panadero no podrá producir ni vender y el consumidor final, aun teniendo dinero, no podrá comprar el pan.

En este razonamiento tan abrumadoramente simple, se esconde uno de los pilares de la crisis que estamos viviendo ahora. Los bancos no prestan dinero porque no se fían de que se los vayan a devolver.

Pues bien, en este clima de desconfianza tan importante, hay responsables políticos (porque el Gobernador del Banco de España es un cargo político) que se dedican a “ilustrarnos” con perlas como las que os comentaba al principio.

No soy de los que opino que mejor no saber que saber, pero mi pregunta es si todo el mundo está preparado para asimilar en toda su complejidad lo que el Gobernador del Banco de España dijo estos días. No porque la gente sea imbecil, que no lo es, sino porque las palabras de MAFO llegan a las personas por medio de los medios de comunicación que filtran sus palabras y las interpretan. Y como lo que ahora vende en el mundo informativo es la crisis, pues “más madera que esto es la guerra”.

Por ello, mi reflexión va más enfocada hacia quien habla y no hacia quien escucha. Algunos políticos que salen de la universidad o del mundo exclusivamente técnico, les hablan a la opinión pública como si todo el mundo fueran colegas suyos de profesión. Vamos, personas capaces de interpretar todos los matices de lo que una personalidad de estas dice o suele escuchar.

Esto hace que la gente de la calle no les entienda o les entienda mal generando así más desconfianza en el conjunto del sistema. Lo que menos necesitamos en un momento como este.

Cuando mi padre escucha al Gobernador del Banco de España decir que se está agotando el superávit de la caja común de la Seguridad Social, se pone a temblar porque ve peligrar su jubilación que tiene a la vuelta de la esquina (cuando el que debería estar preocupado por su jubilación soy yo y no él).

¿Os acordáis del “España va bien” que a fuerza de repetirlo, hasta la cajera del Alimerka se compró un BMW? Aquello fue una campaña de comunicación masiva que apoyado en la burbuja inmobiliaria que se estaba creando causó una sensación de euforia generalizada en la economía española. Euforia que, en parte, hoy estamos pagando.

La cuestión no es proclamar a los cuatro vientos que tu sistema económico es la repera ni tampoco decir continuamente que esto es un desastre. Por ello, quienes tienen la responsabilidad de gobernarnos deberían ser un poco más humildes y modestos y hablar para que les entendamos todos, sabiendo que sus palabras nos llegarán por medio de Internet, los periódicos, las emisoras de radio o los canales de TV.

3 comentarios

  • Quizás en el BdE no haya gustado un pelo los cambios en el Ministerio de Economía y la fuerte apuesta por la política fiscal (déficit público del 8% del PIB para finales de año) realizada por el ejecutivo.

    Estando fuera del gobierno Solbes y Vegara, parece que el BdE ha decido tomar el papel del sirviente que debe pronunciar el célebre latinajo “Memento mori” (recuerda que eres mortal) que nos advierta de las limitaciones a las que estamos sujetos en economía. No siempre se puede confiar en que los mercados financien tu deuda, y muy fácilmente éstos puedes pasar de considerarte solvente a tratarte como un auténtico paria. Sorpresas te da la vida, como tristemente estamos viendo estos días en el sector privado.

    En cualquier caso el gobierno debería de haber reaccionado de una forma más inteligente. Bien enviando una señal positiva a los mercados financieros anunciando que se trabajaría en este aspecto tras la recuperación económica (lo que ha hecho la administración Obama). O bien ignorarla, pues ha sido la respuesta de Corbacho la que ha dado un eco mayor del necesario a una noticia normalmente circunscrita a los diarios salmón.

    Un saludo y enhorabuena por el Blog.
    Carlos

  • Gracias por tu comentario Carlinhos Brown. Coincido contigo en que es necesario que alguien sea el “Pepito Grillo” y no seré yo el que diga que el Gobierno de España lo está haciendo todo bien. A lo que voy es al concepto en sí de la confianza para la economía y tendrás que coincidir conmigo que cuando el ciudadano de a pie escucha al Gobernador del Banco de España decir una cosa y al gobierno decir la contraria, la sensación no infunde confianza.

  • Totalmente de acuerdo.


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